Nuevos fármacos y vías de uso contra la alopecia

Nuevas moléculas, principios activos utilizados para otras indicaciones y formas de administración innovadoras están aterrizando en el campo de la tricología (área de la dermatología dedicada a la alopecia) y prometen mejorar los resultados del arsenal actualmente autorizado para los distintos tipos de calvicie.

Las novedades son especialmente numerosas en alopecia androgénica, el tipo más frecuente, en la que desde hace años se utilizan con éxito los antiandrógenos inhibidores de la alfa 5 reductasa finasterida y dutasterida (aunque este último sólo está indicado en hiperplasia benigna de próstata), explica a CF Sergio Vaño, director de la Unidad de Tricología del Hospital Ramón y Cajal, de Madrid, y organizador de un curso que sobre estas novedades se celebró en el citado centro con el apoyo de MSD. “Hay que destacar la publicación de estudios a largo plazo y metaanálisis que demuestran que son seguros tanto en para el hombre como para la mujer”.

DUTASTERIDA EN INFILTRACIÓN Estos fármacos comienzan a aplicarse a través de nuevas vías. Vaño destaca las investigaciones con infiltraciones de dutasterida. “Es un tratamiento cómodo que, en algunos casos, permite prescindir de la terapia oral con antiandrógenos”, explicó. Otra novedad es la finasterida tópica:”Tiene una buena absorción y puede ser un tratamiento complementario al minoxidil, que también se aplica sobre el cuero cabelludo”.

Pero entre las novedades que estarían por llegar en alopecia androgénica hay además nuevas moléculas, como los fármacos antagonistas de las prostaglandinas, entre los que resalta setipiprant, que se investigó inicialmente en asma, así como los fármacos tópicos agonistas de la vía Wnt-betacatenina. De esta familia cita la formulación tópica del antiepiléptico ácido valproico, que es un fármaco muy conocido por neurólogos y psiquiatras.

En cuanto al segundo tipo de alopecia más frecuente (la areata), se investigan asimismo nuevos usos de fármacos conocidos en otras indicaciones como son los inhibidores de JAK, una familia que se está incorporando al vademécum de las enfermedades autoinmunes (baricitinib, tofacitinib) y la oncohematología (ruxolitinib). “Están en fase de ensayos clínicos desde hace más de un año y están obteniendo buenos resultados en eficacia y seguridad”, señala, aunque tendrían el problema del precio, ya que, según apunta, “cuestan entre 2.000 y 4.000 euros al mes”.

En alopecia areata, Vaño ha liderado la investigación con minipulsos del corticoide dexametasona, cuyos resultados se publicaban el año pasado en Journal of the American Academy of Dermatology. “Es una pauta de tratamiento oral, de dos días por semana, que obtiene porcentajes de repoblación capilar muy importantes”.

Por último, en alopecia frontal fibrosante, que afecta a las mujeres en la menopausia y es cada vez más frecuente, expone que el principal avance lo constituyen los estudios que demuestran la utilidad de los antiandrógenos: “En especial, como en alopecia androgénica, dutasterida sería el fármaco más eficaz y, pese a que no cuenta con indicación, los dermatólogos lo usamos a diario”.

Origen: Nuevos fármacos y vías de uso contra la alopecia

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *